Hace unos días, el presidente de los Estados Unidos, el señor Obama, comentó que la industria automotriz de su país se debía a los apoyos federales recibidos y, si analizamos rápidamente, se me viene a la cabeza la fuerte suma de dinero que el gobierno otorgó al salvar de la quiebra a las marcas GM y Chrysler, además, es importante recordar que, desde hace un año a la fecha, el gobierno estadounidense puso dinero para iniciar un programa exitoso de deschatarrización, el cual ayudó a desplazar una buena cantidad de autos y, por último, algo que me llama más la atención es que en las recientes semanas el gobierno federal y muchos estados en la Unión Americana se han sumado para brindar beneficios económicos importantes a la venta de autos eléctricos; sin duda, vemos que desde que se percibió una crisis en la industria automotriz, el gobierno de ese país no ha dejado de apoyar a esta industria, la cual es uno de los pilares económicos de EU.
Sin embargo, y al contrario, vemos como en nuestro país no es lo mismo pese a que tenemos unas de las mejores plantas automotrices y la mano de obra es una de las más reconocidas en todo el mundo, además, hay que analizar las fuentes de inversión que han hecho en infraestructura estas marcas, de las cuales podemos destacar la inversión que realizó Ford para la fabricación del Fiesta, la inversión que hizo Chrysler para la fabricación del Fiat 500, la inversión de VW para la fabricación del nuevo Jetta y, por último, la inversión que anuncio esta semana la marca GM para el desarrollo de un nuevo motor y un nuevo vehículo de plataforma global.
Sin duda, todo esto suena muy bien, ya que significa empleos e ingresos por todas las exportaciones, pero me pregunto: qué hemos hecho para reactivar la venta de autos en México. Si somos objetivos, hemos hecho muy poco, ya que el programa de deschatarrización fue todo un fracaso y no sólo por el poco presupuesto que se destinó, sino por la forma tan mala de comunicarlo.
Por otro lado, la eliminación de la tenencia también es un beneficio a medias, ya que sólo los que compren autos nuevos podrán gozar de este beneficio, sin olvidar que también la comunicación fue mala y, para finalizar, hace algunos días se lanzó en México el primer vehículo hibrido de la marca Toyota, pero que lamentablemente, pese a sus grandes prestaciones en consumo y emisiones, los beneficios económicos y fiscales son aún insuficientes, ya que pareciera que este auto, por sus grandes volúmenes, va a dejar sin dinero al gobierno, sin importar los beneficios.
No cabe la menor duda que hay de apoyos a apoyos, mientras tanto, la industria automotriz en México deberá seguir esperando a que alguien en el gobierno le ponga un poco más de interés en su futuro, en tanto, los demás mercados seguirán creciendo por arriba de nosotros.